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Artículos de Divulgación

Lo que no sabías de las vacunas

Los cambios de clima que actualmente experimentamos, la contaminación y muchos otros factores que nos acechan han provocan que la probabilidad de adquirir una enfermedad crezca notablemente, así pues cada vez que enfermamos (algunas personas saben bien de lo que hablo) solamente nos preocupa una cosa: que la enfermedad no sea lo suficientemente persistente como para necesitar que nos inyecten algún medicamento. Tenemos un enorme temor a las agujas, no soportamos ver ese pequeño fierrito atravesar nuestra piel; incluso algunos, a pesar de que el médico proponga que es mucho más efectiva esta vía de administración para  aliviar con rapidez la enfermedad, nos negamos y  preferimos aliviar las molestias con el uso de jarabes, tabletas, comprimidos, etc. con tal de evitar las agujas, a menos que sea inevitable accedemos a aplicarnos el medicamento de esta forma.

A pesar de todas las artimañas de las que nos valemos para evitar en lo posible la aplicación de fármacos inyectables, hay uno al que no podemos escapar pues la mayoría no se puede administrar de otra forma, claro me refiero sin duda a las vacunas. Esas horribles y dolorosas vacunas. Las evitamos en medida de lo posible, la mayoría de éstas nos son aplicadas siendo muy pequeños y el resto solo cuando la ocasión lo amerita.

Pues bien hablemos de vacunas: éstas deben su  nombre claro como muchos lo sospechan, a un mamífero muy peculiar con manchas: las vacas, y fue dado debido a la forma con la cual se obtuvo la primera de ellas, la cual ofrece inmunidad contra la viruela y fue descubierta por Edward Jenner quien observó que las ordeñadoras de vacas que estaban en contacto con vacas infectadas con virruela, la cual representaba un menor peligro en comparación a la que le daba a los humanos,  adquirían la enfermedad y quedaban inmunizadas, así cuando ellas tenían contacto con alguna persona infectada por viruela estas no adquirían la enfermedad.

Este descubrimiento dio pie a numerosos estudios con el fin de ofrecer inmunidad contra el mayor número de microorganismos que fuera posible, así pues  a partir del siglo XX las vacunas comenzaron a tomar un papel muy importante en la prevención de enfermedades con lo cual disminuyó notablemente las en enfermedades de origen bacteriano en todo el mundo. Como es de esperarse para muchos padecimientos no se encontró la forma de proporcionar inmunidad, debido a que algunas bacterias presentan variedad antigénica, este tema lo explicaremos con mayor detalle en unos momentos.

Nuestro sistema inmunológico es muy complejo y está integrado por diferentes proteínas y se puede dividir en dos partes el sistema inespecífico y el sistema específico, este último tiene una parte que se le llama de memoria el cual se encarga de atacar agentes extraños de los cuales se tenga un antecedente. Así cuando un microorganismo ingresa a nuestro cuerpo el primero que se presenta es el sistema inmunológico inespecífico, si el microorganismo no es muy fuerte seguro que será eliminado por este sistema pero antes de irse se toma una parte del microorganismo para ser registrarlo, es como si se tomara la huella digital de cada microorganismo y se guardara un registro de todas ellas, esta parte es la de memoria.

Con lo cual sólo nos queda definir a las vacunas como sustancias de diferentes orígenes con características definidas de un microorganismo patógeno atenuado, con el fin de provocar que el sistema inmune lo reconozca lo combata y cuando esté en presencia del patógeno en estado normal de virulencia éste lo reconozca y lo elimine con mayor rapidez.

De cierta forma las vacunas provocan que nos enfermemos, pero sin poner en riesgo nuestra vida, razón por la cual en cuando nos aplican algunas nos sentimos débiles y por ende se establecieron ciertas características para poder distribuir una vacuna que consiste en: no ser toxica, inducir una respuesta específica, adecuada y basta, ser económica y  segura, es decir, que no provoque efectos indeseados.

Así la próxima vez que tengamos que aplicarnos una vacuna, debemos recordar que estamos prevenido futuras enfermedades y resistir el temor que tenemos a las agujas.

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Comentarios

Un comentario en “Lo que no sabías de las vacunas

  1. A MI NO ME GUSTAN LAS VACUNAS A QUIEN NO LES GUSTAN LAS VACUNAS AMI NO 😦

    Publicado por angelicas | 08/04/2013, 8:44 PM

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